Pieza de colección en gres, de forma rectangular y acabado en esmalte brillante en tonos rojizos.
Una delicada rama de sakura, pintada a mano bajo cubierta, se despliega sobre la superficie con elegancia y sutileza, evocando la belleza efímera de la floración japonesa. Una obra única donde materia, color y tradición artesanal se funden en una composición poética y atemporal. Medidas interiores: 10,5 × 7,5 × 3 cm.
Se presenta en caja de 13,5 × 11 × 6 cm.